Qué debemos saber de las “famosas” hamburguesas

Nutrición

Dr Daniel Mailand / Asesor Médico QF

El cuidado de la salud y la alimentación no debería ser sólo patrimonio de un equipo de salud ya que la comunidad y dentro de ella, la familia tiene mucho para hacer.

Sin una buena alimentación, nos enfermamos y verdaderamente se alimenta aquel que ingiere alimentos, teniendo en cuenta algunos criterios: ¿Es nutritivo o bueno para la salud?

En cualquier caso, cuando pedimos una hamburguesa, nadie ignora que se trata de un pan y que, las más de las veces, incluye otros productos: queso, vegetales varios, lechuga, tomate, cebolla, pepinillos… y alguna que otra salsa, habitualmente mayonesa, kétchup y mostaza: en definitiva, una larga lista de alimentos (sin contar los que están fuera de nuestro sándwich como la gaseosa, papas fritas, etc.), de composición y en cantidades vaciables, que hace imposible cualquier generalización en lo que a su análisis nutritivo se refiere.

El recelo que la hamburguesa provoca a algunos no resiste el más mínimo análisis crítico; convenientemente incorporadas a la dieta, constituyen un buen alimento y razones no le faltan:

Las hamburguesas no son un alimento completo
Cierto
Las hamburguesas no son un alimento completo, como tampoco lo es la leche, el aceite de oliva, o el pescado. Ningún producto tiene los nutrientes necesarios para la vida humana, salvo la leche materna, y sólo durante los primeros meses de vida.
La hamburguesa es, como el resto, un alimento que hay que incorporar a la dieta, que será más o menos completa según la mayor o menor variedad de productos que incluya.

Las hamburguesas aumentan el colesterol
Falso
Evidentemente, las hamburguesas contienen colesterol, pero no más que el chorizo, los huevos, el jamón, el queso o la manteca.
Si el conjunto de la dieta es variada, el consumo moderado de hamburguesas no produce cambios en los niveles de colesterol.
Por otra parte Paty tienen menos de 20% de grasa (15.8 Gr %) como lo indica nuestro Código Alimentario Nacional.

Lo ideal es no consumir más del 30 % de las calorías en forma de grasa.

Las hamburguesas son malas para los jóvenes
Falso
Las proteínas, las grasas, los hidratos de carbono, las vitaminas y minerales de las hamburguesas contribuyen de forma favorable, junto con los demás productos de la dieta, a la alimentación de los más jóvenes, más necesitados de estos nutrientes.

Se puede decir que para una población de 14 a 40 años de ambos sexos en forma general:

Información Nutricional
Necesidades de nutrientes
  Porcentaje cubierto (100gr hamburguesa)
Proteínas: 40 – 52 Gr –> 31 – 40 %
Grasas: 70 – 96 Gr –> 8.5 – 12 %
Hierro: 10 –15 Mg –> 13.5 – 20 %
Colesterol: 200 Mg –> 35 %

Los ingredientes de las hamburguesas son de mala calidad.
Falso
Quickfood Marfrig Group trabaja con materias primas de calidad contrastada y elaboran sus productos con la merecida atención, procede de los más modernos y mejor acondicionadas plantas de faenamiento.

El producto que llega al consumidor reúne unas excelentes condiciones higiénicas y nutritivas.

Las hamburguesas se pueden comprar en cualquier lugar
Falso
Conocer el local de venta, para estar seguros de que manejan adecuadamente estos productos y que mantienen la cadena de frío.

Verificar las fechas de vencimiento indicadas en los envases.
Asegurarme que el envase no ha sido abierto y que no esté húmedo.

Es necesario tomar algunas precauciones antes de comer una hamburguesa
Cierto

  • Cocinar las hamburguesas hasta que la carne no sea rosada.
  • Utilizar diferentes cuchillos para cortar la carne cruda y cocida.
  • Lavar la tabla de picar después usarla con carne cruda, sobre todo si es pollo crudo.
  • Evitar el contacto de cualquier tipo de carne cruda con otros alimentos, en particular con alimentos listos para comer.
  • Separar los alimentos crudos de los cocidos dentro de la heladera.
  • Consumir la leche y sus derivados correctamente pasteurizados y conversado en la heladera.
  • No consumir jugos de frutas envasados que sean pasteurizados.
  • No consumir los productos elaborados una vez que estén vencidos.
  • Lavar cuidadosamente frutas y verduras.
  • Asegurar la correcta higiene de las manos antes de preparar los alimentos.
  • Lavarse las manos con agua y jabón antes de ir al baño.
  • Mantener la cadena de frío de los productos.
  • Enfriar enseguida cualquier alimento preparado que no vaya a ser consumido inmediatamente.